Conseguir un cliente nuevo cuesta: anuncios, reseñas, tiempo. Un cliente que ya atendiste ya te conoce, ya confió en vos una vez y ya sabe dónde estás. Y sin embargo, cuando le toca el próximo service, muchas veces busca en Google como si nunca te hubiera conocido.
Por qué no vuelven solos
No es que no quedaron conformes. Es que nadie se acuerda de cuándo le toca el cambio de aceite o la limpieza del aire. Cuando se acuerdan, es porque algo empezó a fallar, y en ese apuro llaman al que aparece primero.
Lo que necesitás para empezar
- Una lista de los clientes que atendiste en el último año, con nombre, teléfono, qué trabajo se hizo y la fecha. Si está en un cuaderno, alcanza para empezar.
- Cada cuánto conviene repetir cada servicio: kilómetros o meses para el auto, una vez por temporada para el aire, lo que corresponda a tu rubro.
- Un mensaje corto, con el nombre de la persona y lo que le toca: "Hola Carlos, se cumplen seis meses del service de tu aire. ¿Te agendo una limpieza antes del verano?".
Una cuenta de ejemplo
- Clientes atendidos el último año
- 200
- Necesitan un service periódico
- 120
- Vuelven con el aviso (supuesto: 1 de cada 4)
- 30
- Service promedio
- 250.000 Gs.
- Trabajo recuperado
- 7.500.000 Gs.
El "1 de cada 4" es un supuesto para hacer la cuenta, no una estadística. Mandá el primer grupo de avisos y medí cuántos vuelven: ese va a ser tu número real.
Que no dependa de acordarte
La parte difícil no es mandar el mensaje: es mandarlo en el momento justo, a cada cliente, todos los meses, sin que se pase ninguno. Por eso conviene que la fecha del próximo aviso quede anotada el mismo día que terminás el trabajo, y que el recordatorio salga solo.
Un aviso bien hecho no se siente como publicidad. Se siente como un técnico que se acuerda de vos, y eso es justamente lo que hace que vuelvan.
Empezá con los clientes de los últimos tres meses. Si de ese primer grupo vuelve aunque sea un par, ya tenés la prueba de que tu lista de clientes vale más que cualquier anuncio.