Quien busca un contador, un abogado o un consultor casi nunca compara diez estudios con calma. Abre dos o tres páginas desde el celular y le escribe al primero que le da confianza y una forma fácil de consultar.
1. Para quién trabajás, en la primera pantalla
«Contabilidad para comercios y profesionales independientes» dice más que «Excelencia y compromiso desde 1998». Si atendés a empresas de un rubro o de una zona, decilo arriba de todo.
2. Los problemas que resolvés, con las palabras del cliente
- «Me llegó una notificación de la SET y no sé qué hacer.»
- «Abro mi empresa y necesito saber qué me conviene.»
- «Tengo un contrato para firmar y quiero que alguien lo revise.»
Una lista así funciona mejor que el nombre técnico de cada servicio, porque es lo que la persona escribió en Google.
3. Cómo es la primera consulta
Duración, si tiene costo, si es por videollamada o en la oficina, y qué conviene tener a mano. Esa incertidumbre es la razón más común por la que alguien no escribe.
4. Una forma de escribir a un toque
Un botón de WhatsApp visible en todas las páginas, con un mensaje prellenado que diga desde qué página escriben. Un formulario corto para quien prefiere no usar WhatsApp. Y una línea que diga en cuánto tiempo respondés.
5. Pruebas de que existís
- Nombre y foto de quienes atienden.
- Dirección real o zona de atención, y el enlace a tu ficha de Google.
- Reseñas o casos, solo si el cliente dio permiso para mostrarlos.
Lo que sobra casi siempre: la misión y la visión, fotos de stock de apretones de manos y un menú con quince opciones. Nadie decide consultar por eso.
Cómo saber si tu página funciona
Contá cuántas consultas por mes llegan desde la página y comparalas con las visitas. Si casi nadie escribe, el problema rara vez es el diseño: suele faltar uno de los cinco puntos de arriba.